En términos interanuales, las mayores caídas se registraron en los canales mayoristas (-8,8%), supermercados (-7%) y autoservicios independientes (-5,1%).
Sin embargo, durante el primer trimestre estos descensos se moderaron, ubicándose en -4,5%, -5,4% y -4,4%, respectivamente.
Dentro del segmento de supermercados, los rubros más afectados fueron los productos perecederos (-10,6%), las bebidas sin alcohol (-10,4%) y las bebidas alcohólicas (-8,5%).
Por su parte, el rubro de alimentos registró un desplome del 5,3%.
En los autoservicios independientes, la caída fue aún más pronunciada en los perecederos, que retrocedieron un 14,4%, mientras que las bebidas sin alcohol bajaron un 9,8%.
En contraste, el rubro de alimentos registró una leve suba cercana al 1%.
En contrapartida, el comercio electrónico continúa en crecimiento, con un aumento del 34,3%, impulsado por cambios en los hábitos de consumo.
Sin embargo, su participación sigue siendo reducida y no alcanza a compensar la caída en los canales tradicionales.
Si se consideran en conjunto los supermercados y autoservicios, la contracción del consumo fue más intensa, con una baja del 6,1% en marzo.
Finalmente, el nivel de consumo masivo en marzo se ubicó en el 89%, tomando como base enero del 2023, lo que representa una caída de 22 puntos porcentuales respecto de diciembre de ese mismo año.



0 comentarios :
Publicar un comentario