A través del tiempo fueron muchos los cambios que se produjeron en nuestra sociedad y la institución familiar no quedó ajena a esta transformación socio-cultural.
La FAMILIA es la estructura social más importante para el hombre.
El pertenecer a una agrupación de este tipo es vital en el desarrollo psicológico y social del individuo.
Durante mucho tiempo la familia a la cual se le dice TRADICIONAL, se conformaba por una madre, un padre y los hijos que nacían de esa relación.
Sin embargo, esta clasificación ha quedado desactualizada a los tiempos modernos, ya que actualmente existen varios modelos de familia.
A partir de los divorcios o de parejas que decidieron no pasar por el Registro Civil, ni por la Iglesia aún después de muchos años de convivencia.
Hijos que nacen con el avance de la ciencia a través de la fertilización asistida.
El aumento de las familias ensambladas, fieles al concepto: "los tuyos, los míos, los nuestros".
La legalización de las uniones gay, son sólo el síntoma de una nueva cultura afectiva.
Este horizonte en la vida familiar cambió tan radicalmente que aún en muchos genera sorpresa y confusión.
Es en los más jóvenes dónde esta nueva estructura familiar se incorpora como algo común y expresan concretamente del surgimiento de una nueva cultura afectiva.
¿La familia está en crisis?.
Una pregunta muy simple, pero la misma divide abundantes opiniones.
Para muchos estas nuevas modalidades de vinculación familiar develan no solo una crisis de valores, sino también su declive.
Y para otros, todo es debido a un gran cambio de transformación social.
Pero no es este punto el que hoy vamos a replantearnos, vamos a reflexionar sobre otro aspecto muy importante que es el de los valores.
Valores familiares:
Mas allá del modelo de familia que se decida tener, debemos intensificar al asumir a tener hijos, transmitirles los principios que todo ser humano debe tener para su desarrollo en lo personal y social.
La base de la educación está en el hogar.
Los valores fundamentales:
Amor y respeto: justifican y posibilitan el desarrollo de todos los demás valores, son la base de vivir en plena armonía.
Comprensión:
Durante mucho tiempo la familia a la cual se le dice TRADICIONAL, se conformaba por una madre, un padre y los hijos que nacían de esa relación.
Sin embargo, esta clasificación ha quedado desactualizada a los tiempos modernos, ya que actualmente existen varios modelos de familia.
A partir de los divorcios o de parejas que decidieron no pasar por el Registro Civil, ni por la Iglesia aún después de muchos años de convivencia.
Hijos que nacen con el avance de la ciencia a través de la fertilización asistida.
El aumento de las familias ensambladas, fieles al concepto: "los tuyos, los míos, los nuestros".
La legalización de las uniones gay, son sólo el síntoma de una nueva cultura afectiva.
Este horizonte en la vida familiar cambió tan radicalmente que aún en muchos genera sorpresa y confusión.
Es en los más jóvenes dónde esta nueva estructura familiar se incorpora como algo común y expresan concretamente del surgimiento de una nueva cultura afectiva.
¿La familia está en crisis?.
Una pregunta muy simple, pero la misma divide abundantes opiniones.
Para muchos estas nuevas modalidades de vinculación familiar develan no solo una crisis de valores, sino también su declive.
Y para otros, todo es debido a un gran cambio de transformación social.
Pero no es este punto el que hoy vamos a replantearnos, vamos a reflexionar sobre otro aspecto muy importante que es el de los valores.
Valores familiares:
Mas allá del modelo de familia que se decida tener, debemos intensificar al asumir a tener hijos, transmitirles los principios que todo ser humano debe tener para su desarrollo en lo personal y social.
La base de la educación está en el hogar.
Los valores fundamentales:
Amor y respeto: justifican y posibilitan el desarrollo de todos los demás valores, son la base de vivir en plena armonía.
Comprensión:
Situarse en el lugar del otro para comprender su accionar y emociones.
Compromiso:
Compromiso:
Implica tomar conciencia y colaborar todos por el bienestar familiar.
Responsabilidad:
Responsabilidad:
Es el cumplimiento de las obligaciones o cuidado al hacer o decidir algo.
Tolerancia:
Tolerancia:
Implica respetar las diversas opiniones, ideas o acciones de los demás miembros de la familia, aunque no coincidan con las propias.
Honestidad:
Honestidad:
Utilizar la verdad en todo momento para desarrollar ambientes de comunicación, respeto y justicia.
Educar bien a los hijos no significa conocer y utilizar muchas técnicas, sino poner la mejor intencionalidad en la actividad normal de la relación humana.
Los niños necesitan el buen ejemplo de sus padres y maestros, y en general, de todos sus adultos significativos.
Estamos viviendo en un mundo que aceleradamente va cambiando nuestra forma de vivir, un mundo con mucha violencia.
La educación en valores exige continuidad, pues se inculcan por medio del quehacer del día a día.
Depende de nosotros que el mundo cambie y podamos vivir con más armonía.
Hasta la próxima!!!.
Educar bien a los hijos no significa conocer y utilizar muchas técnicas, sino poner la mejor intencionalidad en la actividad normal de la relación humana.
Los niños necesitan el buen ejemplo de sus padres y maestros, y en general, de todos sus adultos significativos.
Estamos viviendo en un mundo que aceleradamente va cambiando nuestra forma de vivir, un mundo con mucha violencia.
La educación en valores exige continuidad, pues se inculcan por medio del quehacer del día a día.
Depende de nosotros que el mundo cambie y podamos vivir con más armonía.
Hasta la próxima!!!.



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