La literatura argentina tuvo su poesía popular originaria antes de que la Nación hubiese adquirido madurez política.
El criollo, el gaucho, inconscientemente fue un profeta animado por un genio contemplativo; cantó a la libertad, al coraje, al valor personal, valiéndose de versos por lo general asonantados, con metros llenos de imperfecciones.
Tal circunstancia forzó a los hombres cultos de las ciudades a imitar esas piezas líricas, cuyos naturales defectos tornaban difícil y fastidiosa su lectura, puesto que provenían de la improvisación, y se destinaban casi exclusivamente a la trasmisión verbal.
De las poesías gauchescas de "Estanislao del Campo", sin duda la de mayor éxito es el poema Fausto (impresiones del gaucho Anastasio el Pollo).
"Anastasio el Pollo" es el payador que ha venido a la ciudad de Buenos Aires a cobrar unas lanas.
Tal circunstancia forzó a los hombres cultos de las ciudades a imitar esas piezas líricas, cuyos naturales defectos tornaban difícil y fastidiosa su lectura, puesto que provenían de la improvisación, y se destinaban casi exclusivamente a la trasmisión verbal.
De las poesías gauchescas de "Estanislao del Campo", sin duda la de mayor éxito es el poema Fausto (impresiones del gaucho Anastasio el Pollo).
"Anastasio el Pollo" es el payador que ha venido a la ciudad de Buenos Aires a cobrar unas lanas.
Como sus deudores lo demoran, deambula por la ciudad; y una noche se dirige al Teatro Colón, compra su entrada y ocupa un sitio en la galería más alta, allí donde va la "paisanada".
Se representaba, la obra Fausto, de Charles Gounod.
Anastasio mira azorado el drama musical, sin saber si se trata de una ilusión o de una realidad.
A los pocos días se encuentra a la orilla del río con otro paisano amigo, don Laguna, a quien le cuenta el punzante drama, según lo interpreto él.
A los pocos días se encuentra a la orilla del río con otro paisano amigo, don Laguna, a quien le cuenta el punzante drama, según lo interpreto él.
Describe la pasión de Fausto, su pacto con el diablo, la belleza de Margarita, sus desdichas y su muerte.
Ambos paisanos se posesionan del argumento, hasta derramar lagrimas, al final don Laguna invita a comer a Anastasio el Pollo.
Toda la composición esta matizada con ocurrencias felices y con bromas oportunas, ya que los interlocutores, a pesar de su rusticidad, poseen un espíritu agudo y humorista.
¿Creía o fingía creer Anastasio, en la autenticidad del drama?.
La letra nos indica que el payador estaba completamente engañado, pero el espíritu del poema lo desmiente.
Ambos paisanos se posesionan del argumento, hasta derramar lagrimas, al final don Laguna invita a comer a Anastasio el Pollo.
Toda la composición esta matizada con ocurrencias felices y con bromas oportunas, ya que los interlocutores, a pesar de su rusticidad, poseen un espíritu agudo y humorista.
¿Creía o fingía creer Anastasio, en la autenticidad del drama?.
La letra nos indica que el payador estaba completamente engañado, pero el espíritu del poema lo desmiente.
Anastasio el Pollo no es un simple, ni un mistificador.
Es un poeta con el alma de un niño, pero de un niño malicioso…
Tiene algo del buen sentido de Sancho, mucho de la ensoñadora fantasía de Don Quijote, más aún de la inocencia de Segismundo.
Si la vida es cómo un sueño, ¿no ha de ser el sueño tan real como la vida?.
Estanislao del Campo (1835- 1875).
Hombre público de Buenos Aires, que fue Secretario y Diputado del Congreso Nacional, y Secretario del Gobernador de la provincia, en cuya capital nació y vivió.
Anastasio el Pollo es el gaucho de la literatura, así como Santos Vega lo es de la leyenda y Martín Fierro de la historia.
Del Campo creó un personaje muy humano, muy centrado, que lejos de caer en bufonadas, en melodrama o en sainete, sostuvo su honestidad, su sencillez y su poética.
Buscó las emociones de la vida militar, empuño con idéntica nobleza la espada y la pluma. Plasmó en sus versos la ternura y la alegría campesina.
"En un overo rosao, flete nuevo y parejito,
Caía al bajo al trotecito y lindamente sentao,
Un paisano de Bragao, de apelativo Laguna.
Mozo jinetazo ¡Ahijuna! Como creo que no hay otro.
Capaz de llevar un potro a sofrenarlo en la luna.
¡Ah criollo! Si parecía, pegao en el animal
Que aunque era medio bagual
A la rienda obedecía;
De suerte que se creía, ser no solo arrocinao,
Sino también del recao, de alguna moza pueblera.
¡Ah Cristo!, ¡Quien lo tuviera!...Lindo el overo rosao".
Muy buena semana y hasta el próximo encuentro!!!.




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