Sin duda la inseguridad es uno de los problemas que más aqueja al vecino de la provincia de Buenos Aires.
Salideras, entraderas, violencia en ocasión de robo, hurto, violencia de género, drogadependencia, etc., son un flagelo que dejan secuelas insuperables no solamente en lo material sino que se cobra vidas preciosas de personas que suelen apostar por la convivencia y las buenas relaciones.
Para la buena comprensión del tema hay que anticipar que la seguridad ciudadana excede el mero ámbito municipal, pero ello no indica que las autoridades, llámense INTENDENTE o CONCEJALES, deban mantenerse distraídos en sus obligaciones de velar por los intereses del vecino, tal como lo manda la Constitución de la Provincia de Buenos Aires (ver artículo 190).
El control ejercido sobre la policía local y hasta sobre la provincial o federal que se encuentran operando en el territorio municipal no escapan a la responsabilidad del intendente y los concejales.
Facilitar esas actividades policíacas es relevante, pero no es la única forma de combatir el delito.
Es más, es absolutamente insuficiente como los vecinos venimos comprobando.
Es que diversos estudios han demostrado que la sola represión policíaca y/o condena de los delincuentes apresados no terminan por generar en la comunidad la seguridad sobre la que tiene derecho.
Podemos decir que la calle, la misma sociedad, genera las condiciones para que cada vez haya más delincuencia y que esta sea cada vez más violenta.
En este sentido la actividad municipal es cada día más necesaria. La proximidad y el conocimiento de los factores que llevan al delito permitirían establecer acciones que impidan el desarrollo de esos factores.
Sorprende ver que no hay un solo municipio, si lo hay desconozco su existencia, que posea un plan integral de seguridad ciudadana.
Lo que vemos es siempre reclamar mas policía, mas gendarmería, mas represión, negándose reconocer que eso es insuficiente.
La "Contención Social" es más que tirar una bolsa de comida o pegar un garrotazo ante la agitación social o gremial.
Reconocer que eso termina empujando a métodos mas cómodos de vivir es necesario.
Pero también es necesario que existan instituciones que contemplen de verdad la problemática de la droga o el abandono familiar.
No alcanza con publicar fotos de inauguración de "CASA DE ABRIGO" sin que a posteriori se financie su funcionamiento.
Habrá que revisar el funcionamiento de los Consejos Locales del Menor y adolescente, para que se extienda su alcance a situaciones verdaderamente preocupantes.
En ello el municipio tiene una parte de responsabilidad y una obligación que el vecino debe exigir se cumpla.
Desarrollar programas en las escuelas del distrito, usar las instalaciones de las sociedades de fomento, clubes vecinales, etc., es algo que el municipio tiene a su alcance y si quiere, lo puede realizar.





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