A fines de Siglo XIX y principios de Siglo XX, más precisamente entre 1880 y 1910, se produjo un cambio cultural muy profundo en la alta sociedad porteña y burguesía ascendente de aquella época, cuyo estilo de vida costumbres y pasatiempos comenzaron a tener un rasgo marcadamente europeo.
El "Palais de Glace" fue construido para alojar una pista de patinaje sobre hielo, en forma circular, ocupaba el salón central y a sus alrededores se distribuían palcos y salones.
En el subsuelo del edificio se instalaron las máquinas que fabricaban el hielo que abastecía dicha pista, y en el primer piso nuevos palcos, confitería y un órgano completaban las instalaciones, cuyo techo abovedado culminaba en una cúpula con un gran lucernario central, destinado a darle luz natural al lugar.
El edificio como era predecible, su arquitectura fue dispuesta al estilo francés.
En esos momentos de nuestra historia, los sitios habituales de nuestro Tango, eran las academias, peringundines y burdeles, demorando varios años en poder ingresar en ámbitos familiares, como en el sectores más exclusivos de la sociedad.
El "Palais de Glace", fue el principal lugar protagónico para esa incorporación.
Cuando el patinaje, dejó de ser interés para la sociedad, se convirtió en un salón de baile con piso de roble, para recibir la más representativa música de Buenos Aires, el Tango.
En 1912, el barón Antonio De Marchi, organizó una velada trascendente para el futuro del Tango; la orquesta de Genaro Espósito y las demostraciones del bailarín Enrique Saborido se encargaron de incorporarlo a los salones de la alta sociedad porteña.
A partir de ese momento, recibió a las orquestas más importantes, la del maestro Francisco Canaro, Roberto Firpo, a los músicos Enrique Delfino, Juan Carlos Cobián, el poeta Enrique Cadícamo y muy asiduamente concurría el gran Carlitos Gardel, entre otras celebridades.
Ya en la década del `20, se destacaba la actuación de la orquesta de Julio De Caro como la formación oficial del lugar.
Esos años fueron de gloria para el "Palais de Glace", que gracias a su acústica perfecta, las orquestas al interpretar su repertorio lucían sus arreglos armoniosos de una manera atrayente para la concurrente juventud porteña, que disfrutaba escuchando o bailando al compás de su ritmo.
Pero todo momento de gloria, tiene su período y en los últimos años de esa década marcaron un declive en su esplendor, debido a algunas veladas signadas por la violencia.
En 1932, se inaugura allí el Salón de Bellas Artes y hasta 1954, fue ininterrumpidamente sede del Salón Nacional y sala de exposiciones.
El "Palais de Glace", también llamado "Palacio Nacional de las Artes" se encuentra en el barrio Recoleta, en la calle Posadas 1725 de la ciudad de Buenos Aires.
Tiene en su colección grandes obras que fueron obtenidas por el Salón Nacional de las Artes Visuales, así como donaciones nacionales e internacionales, esculturas, pinturas, dibujos, acuarelas, fotografías, cerámicas, textiles etc.
Hoy en día, es monumento histórico nacional y uno de los lugares más frecuentados por los turistas y locales amantes del arte.
Me despido de todos ustedes, tarareando un Tango que el gran poeta Enrique Cadícamo, gran protagonista, nos dejó como recuerdo de ese histórico lugar:
Palais de Glace
Palé de Glas
del 920,
no existes más
con tu cordial ambiente...
Allí bailé
mis tangos de estudiante,
allí soñé con los muchachos de antes.
¡Noches del Palé de Glas!
Ilusión de llevar el compás.
Tu recuerdo es emoción
y al mirar que ya no estás
se me encoge el corazón...
Llega un tango viejo al evocar
desde el ayer...
(Recitado)
¿Qué fue de aquella rueda de amigos?
¿Dónde están?
¿Qué se hizo de mi romántico amor...
Palé de Glas?
Música que llega desde allá
Ilusión de llevar el compás.
Tu recuerdo es emoción
y al mirar que ya no estás
se me encoge el corazón...
Llega un tango viejo al evocar
desde el ayer...
(Recitado)
¿Qué fue de aquella rueda de amigos?
¿Dónde están?
¿Qué se hizo de mi romántico amor...
Palé de Glas?
Música que llega desde allá
y nos hace lagrimear.






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