Cuando en 2016 el gobierno de Cambiemos, a instancias de Ernesto Sanz y Jorge La Peña compro por US$ 24 millones acciones de la empresa TRANSENER, todo pareció que de una buena vez, también se escuchaba al radicalismo que forma parte de la coalición gobernante.
Así el centenario partido creía ser escuchado en lo que está en sus proclamas respecto al "valor estratégico" que tiene la energía para el desarrollo de un país.
Vaya si le dan importancia a la energía, que fue el "Radicalismo" el que fundó YPF durante el gobierno de Hipólito Irigoyen y fue también un gobierno Radical, el de Arturo Umberto Illia el que anuló en su momento contratos petroleros que dañaban la matriz productiva de los argentinos.
En esta época, es el transporte de energía lo que separa a los socios de la junta de gobierno, los máximos referentes de la UCR han puesto de manifiesto su disconformidad con la venta de acciones de TRANSENER, que aunque se revalorizaron (se cree que podrían ingresar US$ 350 millones), ellos entienden que el valor estratégico no tiene precio.
Pero la nueva conducción del radicalismo en manos del Gobernador de Mendoza (Alfredo Cornejo), parece estar decidido y lo demostró con una carta que tomó estado público y que fue motivo de queja del ejecutivo, que muchas veces decide, ejecuta y luego avisa a los socios de la coalición de gobierno.
Pero seguramente estas prácticas de toma de decisiones inconsultas deben terminar, hay varios frentes de tormenta que el 2018 le depara a Mauricio Macri, inflación, reforma laboral, tarifas, paritarias y muchos temas que dejan al descubierto, que algunos personajes se creen los dueños, y que no se detienen a pensar que llegaron allí por la suma de voluntades, que querían terminar con los que también "se creían los dueños de todo".
Pero el hecho TRANSENER, cualquiera sea la definición debe llamar a la reflexión, que no se puede todo, que en la tarea de gobernar también en muchas veces... se debe ceder.





0 comentarios :
Publicar un comentario