UN CASO QUE CONMOCIONÓ A ROSARIO:
Carolina Seguer (40 años), y su madre Alicia Fernández (60 años), creyeron que la mejor forma de salir del apriete financiero en el que se habían metido era deshacerse del hombre al que le debían una suma de dinero que nunca se logró precisar.
Las distintas fuentes hablan de 200 mil a 2 millones de pesos.
Así fue que asesinaron a Diego Sarjanovick (44 años) de 64 puñaladas el 4 de septiembre de 2015.
Ambas mujeres fueron condenadas a "prisión perpetua".
Los jueces de primera instancia: Patricia Bilotta, Delia Paleari y Gustavo Pérez Urrechu justificaron su sentencia por el delito de homicidio doblemente calificado por ensañamiento y codicia en calidad de coautoras.
Los jueces de primera instancia: Patricia Bilotta, Delia Paleari y Gustavo Pérez Urrechu justificaron su sentencia por el delito de homicidio doblemente calificado por ensañamiento y codicia en calidad de coautoras.
"Fueron gobernadas por la codicia porque se endeudaron en un emprendimiento comercial que sólo podía ser exitoso en la imaginación de ellas", había acusado el fiscal Miguel Moreno, quien terminó conforme con el fallo de la Justicia.
La víctima y Seguer se habían conocido en la empresa MC Catering, de la que él era gerente financiero.
La víctima y Seguer se habían conocido en la empresa MC Catering, de la que él era gerente financiero.
Cuando la mujer se independizó, intentó emprender un negocio de indumentaria femenina.
Sarjanovic fue clave en la financiación. Pero, imposibilitada para devolver el dinero prestado, le dio forma a su macabro plan.
RELATO DE UN DÍA TENEBROSO:
El empresario salió el viernes de su casa alrededor de las 8:30 horas en su camioneta blanca, rumbo a la sucursal del banco Comafi, pero nunca llegó y su familia radicó, al día siguiente, la denuncia en la Comisaría 8ª.
Un encuentro en el departamento de la calle Moreno 511 desencadenó el fatal desenlace. Una discusión, un cuchillo, un río de sangre.
Un mail de Carolina, la autora material del crimen, enviado a su hermana menor María Florencia fue clave para la detención y para conocer los detalles del homicidio.
Esto fue lo que la chica recibió en su bandeja de entrada y acercó en forma de denuncia a la Policía:
“Con Diego tuvimos una fuerte discusión por deudas millonarias, con amenazas, insultos y agresiones en el departamento. Intenté separarme usando lo que encontré a mano, pero no pudiendo con su tamaño me defendí con un cuchillo el cual clavé numerosas veces (…) En un momento cercano a la 5 AM cayó al piso sin vida, no tenía signos vitales. Me quedé helada y no llamé a la Policía porque sabía que no iban a dejarme acabar con mi vida. (…) No quise que esto pasara. Soy la única culpable” y reitera la intención de quitarse la vida, al sostener que ya encontrarán su auto y su cuerpo”.
“Con Diego tuvimos una fuerte discusión por deudas millonarias, con amenazas, insultos y agresiones en el departamento. Intenté separarme usando lo que encontré a mano, pero no pudiendo con su tamaño me defendí con un cuchillo el cual clavé numerosas veces (…) En un momento cercano a la 5 AM cayó al piso sin vida, no tenía signos vitales. Me quedé helada y no llamé a la Policía porque sabía que no iban a dejarme acabar con mi vida. (…) No quise que esto pasara. Soy la única culpable” y reitera la intención de quitarse la vida, al sostener que ya encontrarán su auto y su cuerpo”.
Carolina quiso desligar a su madre de cualquier responsabilidad en el hecho, pero la Justicia probó que ambas tuvieron participación.
El fiscal aseguró que fue Seguer quien asesinó al empresario, inmovilizándolo primero con un golpe en la cabeza con un elemento contundente y luego apuñalándolo una y otra vez.
Fernández no sólo ayudó a limpiar la escena del crimen, sino que dejó que Sarjanovic se muriera tras una larga agonía.
El cadáver fue encontrado tres días después y los vecinos todavía recuerdan el olor a desodorante que emanaba del departamento alquilado por Fernández.
La autopsia determinó que la víctima seguía con vida cuando recibió la puñalada número 64.





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