Un título imperativo. Un compás para el poder y la desconfianza.
August Strindberg escribe esta obra en 1887, un momento de su vida en que su mujer, Siri Von Essen, ha hablado con algunos médicos para demostrar su incapacidad mental.
Allí el poder se trasforma en lucha. Siri duda de la salud mental de su marido y éste la acusa de hacerle pasar por loco para encubrir una relación lésbica.
Desde allí en todas sus obras se traslucirá un sentimiento misógino.
El dramaturgo sueco redobla la lucha entre lo femenino y lo masculino.
El dramaturgo sueco redobla la lucha entre lo femenino y lo masculino.
Lo trascendente es, que después de un siglo el drama es entendido por el público actual. Un problema que crece hasta convertirse en locura.
Tal vez sus padres que se casaron antes de tener su tercer hijo o la situación conyugal, quien lo sabe… todo sucumbe a los pies de un hombre, una mujer y la familia.
Adolfo es un ex capitán del ejército y un científico muy respetado y su esposa Laura una mujer muy sagaz.
Tal vez sus padres que se casaron antes de tener su tercer hijo o la situación conyugal, quien lo sabe… todo sucumbe a los pies de un hombre, una mujer y la familia.
Adolfo es un ex capitán del ejército y un científico muy respetado y su esposa Laura una mujer muy sagaz.
Ellos no logran ponerse de acuerdo en la educación que recibirá la hija de ambos.
El prefiere que se vaya a estudiar a la ciudad y que reciba una educación laica y esto se opone a los deseos de su mujer.
El prefiere que se vaya a estudiar a la ciudad y que reciba una educación laica y esto se opone a los deseos de su mujer.
Así ella, en complicidad con el resto de los personajes transfiere sus motivaciones para convertirlo en un insano.
Sembrando una duda existencial, su paternidad.
Una idea que es llevada al extremo y a un final trágico.
Una idea que es llevada al extremo y a un final trágico.
Sus actores interpretan una realidad obsecuente a cada personaje.
Edgardo Moreira, es el capitán, el padre que trasforma la hipocresía en locura.
Una tarea difícil en un escenario que sube y baja de ritmo hasta dejar el último pulso a merced de la mente.
Denise Gómez Rivero, la joven hija Bertha, dulce hasta demostrar la herencia que le dejan.
Marcela Ferradás, atrevidamente manipuladora; impecable gestualidad.
Luis Gasloli, como el pastor y hermano de Laura, bipolaridad.
Ana María Castel, es Margarita, la nodriza encantadora pero no menos incisiva.
Enrique Dumont,( hijo del inolvidable Ulises) que maneja el texto con una soltura y naturalidad exquisita.
Santiago Molina Cueli, un soldado que desata la guerra por sus propias cuestiones.
Y la música en vivo, del piano de Alejandro Weber que le da un marco dramático.
Y en la puerta te recibe Marcelo Velázquez quien adapto y dirige la obra.
Denise Gómez Rivero, la joven hija Bertha, dulce hasta demostrar la herencia que le dejan.
Marcela Ferradás, atrevidamente manipuladora; impecable gestualidad.
Luis Gasloli, como el pastor y hermano de Laura, bipolaridad.
Ana María Castel, es Margarita, la nodriza encantadora pero no menos incisiva.
Enrique Dumont,( hijo del inolvidable Ulises) que maneja el texto con una soltura y naturalidad exquisita.
Santiago Molina Cueli, un soldado que desata la guerra por sus propias cuestiones.
Y la música en vivo, del piano de Alejandro Weber que le da un marco dramático.
Y en la puerta te recibe Marcelo Velázquez quien adapto y dirige la obra.
No se la pierdan… (pocas funciones) en el Teatro "La Carpintería". Jean Jaurés 858, Abasto, CABA.






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