LO PEOR ES TENER MIEDO:
El 22 de octubre habrá menos boletas en el cuarto oscuro y se incluyeron modificaciones para hacer más rápido el posterior recuento de votos, pese a lo cual el "Gobierno Nacional" no pudo dejar atrás tres grandes preocupaciones para el próximo domingo:
1) El fantasma del fraude electoral, que comenzó a agitar Cristina Fernández de Kirchner anticipadamente.
2) La combinación con una serie de amenazas de bomba que impacta fuertemente desde hace varias semanas en las escuelas bonaerenses, principal escenario de la contienda electoral que se viene.
3) Y el Conurbano bonaerense, que estaría al rojo vivo.
Estas inquietudes llevaron a reuniones en el Ministerio del Interior, que tiene a su cargo el escrutinio provisorio, y consultas con el Ministerio de Defensa, del que por otro lado depende el Comando General Electoral (CGE), integrado por las Fuerzas Armadas, y el de Seguridad, que se vincula con las policías provinciales, que asisten en la logística del escrutinio.
Una fuente confirmó a "CNS" que las reuniones se seguirán dando toda la semana en el Ministerio que conduce Rogelio Frigerio para delinear una estrategia frente a las "posibles amenazas de bomba".
También se está analizando gravar las penas si las amenaza se concretan en medio de la elección.
LA LUPA ESTARÁ SOBRE LOS INTENDENTES:
Los "barones del Conurbano" tendrán una prueba de fuego, coordinar que todo salga bien, ya que estarán entre la espada y la pared por lo que pueda pasar.
Para ellos será una semana clave para dialogar y contener a los pequeños posibles focos que pueden realizar algún tipo de amenaza o intento de fraude.
LAS FUERZAS ARMADAS:
Desde la Casa Rosada reforzaron las consultas al "Comando General Electoral" (CGE) por las medidas precautorias que se pondrán en juego antes, durante y después de los comicios del 22 de octubre.
En las Fuerzas Armadas tomaron nota de la preocupación de la Casa Rosada (presidente Macri).
El protocolo, que rige desde el regreso de la democracia, establece que los efectivos de las Fuerzas Armadas lleguen el sábado a las escuelas y que, tras recibir las llaves de la autoridad escolar, inicien una revisión completa de los edificios y luego los clausuren.
El domingo de la elección, los efectivos hacen el camino inverso: junto al delegado judicial y los presidentes de mesa, vuelven a revisar los cuartos oscuros y lugares destinados a votación sellados el día anterior, además de los baños que se habiliten.
"Una vez que ingresamos a las escuelas es muy difícil que alguien meta algo", informaron desde el CGE a Diario 26.
Si las Fuerzas Armadas custodian el interior de las escuelas, las policías provinciales se encargan del exterior y están habilitadas para revisar bolsos o carteras sospechosos.






0 comentarios :
Publicar un comentario