La Marcha Federal, que comenzó a principios de semana con movilizaciones en distintos puntos del país, tuvo su multitudinario cierre en Plaza de Mayo, donde parte del sindicalismo volvió a mostrarse unido para cuestionar al Gobierno de Mauricio Macri y amenazar con un posible paro nacional.
"Más temprano que tarde vamos a construir ese paro nacional o cambian la política económica o acá va a haber lucha todo el tiempo con paro y movilizaciones a lo largo y ancho del país", sostuvo el titular de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, quien instó a la "unidad y lucha" para "estar en la calle cada vez que quieran seguir metiéndole la mano en el bolsillo".
En ese contexto, el sindicalista dijo: "Ajuste las pelotas, ajuste con el pueblo en la calle parándolo eso es lo que van a tener". "Los trabajadores no nos merecemos un ministro (de Trabajo) y un presidente como ustedes", enfatizó y recordó que "luchamos por una patria liberada, no queremos ajuste y esa es nuestra ideología".
En su mensaje al cierre de la Marcha Federal en la Plaza de Mayo, Micheli reconoció que los participantes estaban "cansados pero dispuestos a luchar para frenar el ajuste, da esperanza y fuerza ver que ante esta grave situación que vivimos nos ponemos de pie de esta forma".
"Dijo el ministro (Triaca) (es una marcha cargada de ideología), sí ministro, sí Presidente, los trabajadores tenemos ideología, no somos un número que viene y va como usted piensa", apuntó y agregó que "no queremos ajuste y esa es nuestra ideología".
En tanto, Micheli advirtió que "están profundizando el ajuste, hablan de tener que darles tiempo pero cuando tienen transferir recursos a las mineras y al capital concentrado tienen una celeridad y firman y cuando tienen que reabrir las paritarias comienzan a poner peros y pretenden que los trabajadores aceptemos, callados la boca".
"No vamos a pagar con despidos, rebajas salariales y precariedad laboral, lo vamos a hacer en la calle luchando", subrayó y remarcó que "si hay que pagar que paguen los que se llevaron la plata".
Asimismo, Micheli aseguró que la referente de la Tupac Amaru Milagro Sala, presa desde enero pasado por supuestos actos de corrupción, "es una cautiva de este gobierno" y dijo que "hay un trato diferencial y hay otro trato para la vicepresidenta (Gabriela Michetti), hay discriminación premeditadamente", en referencia a la causa en la que se investiga el origen de los fondos de la fundación de la funcionaria que le fueron robados de su casa.
A su turno, El secretario general de CTA, Hugo Yasky, coincidió con Micheli al afirmar que "empezó la cuenta regresiva" para la convocatoria de paro nacional de "las centrales sindicales del país" para decirle al gobierno que "hasta aquí llegó el ajuste".
Yasky señaló que "la unidad" sindical "crece y se hace fuerte" y señaló que se está "en el camino de la construcción del sujeto colectivo que va a poner la agenda social que el gobierno se niega a discutir".
Asimismo remarcó que con esta protesta vienen a "demostrarle a los cipayos que tenemos patria, que tenemos dignidad" y que "la Argentina no se rinde"."La Argentina va a cambiar porque este pueblo no se arrodilla frente al poder económico y ante la represión", subrayó el jefe sindical ante una multitud que concentró frente a la Casa de Gobierno.
En este contexto, el dirigente reclamó "reabrir las paritarias" porque "no queremos un bono para llegar a fin de año". "No somos nosotros los que ponemos palos en la rueda. Al presidente que suele padecer un estado de sordera y ceguera le pedimos que no siga leyendo el diario de Yrigoyen", concluyó.
De la marcha, participaron miles de trabajadores de los gremios enrolados en la CTA-Autónoma, la CTA de los Argentinos y la CGT unificada.
También hubo fuerte presencia de dirigentes y agrupaciones kirchneristas, como La Cámpora, Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella y MILES, del ex piquetero Luis D'Elía.

