Hay situaciones y decisiones que hacen que a la victima "la maten" dos veces y que sus familiares profundicen el inmenso dolor de no tener ni justicia, ni a su ser querido.
Un asesinato y un juicio por jurados, donde el imputado es beneficiado:
“El imputado tiene derecho a todo, hasta a decidir que lo juzguen mediante un juicio por jurados, pero esa modalidad sirve en otros países como Estados Unidos, donde hay otro tipo de ciudadanos. La gente de acá no se quiere meter en problemas y además no está preparada para ser jurado”.
Así demostró su disconformidad Mauro Maillet (39 años) respecto del veredicto de inocencia que un jurado popular dictó en favor de Walter Ariel Ullmann (20 años), imputado del homicidio de su hermano Walter Darío Maillet (41 años) cometido en el 2015.
Por estos días la eficacia de esta metodología de enjuiciamiento genera polémica a raíz de las 10 absoluciones que se decretaron en los 13 debates populares desarrollados en Bahía Blanca.
“Todo apuntaba a que el imputado terminara preso porque fue a robarle a mi hermano y lo mató golpeándolo con un fierro que fue a buscar, por eso fue un acto premeditado”, consideró el informante.
“Nos dijeron que en cinco días la causa va a volver a la fiscalía especializada en homicidios. Queremos una copia del expediente completo para viajar a Buenos Aires con esa documentación y entrevistarnos con quien corresponda, inclusive si es posible con la gobernadora María Eugenia Vidal”, expresó Norberto Maillet (67 años), padre del hombre asesinado.
“Acá tiene que aparecer alguien porque a mi hijo lo mataron reventándole la cabeza. Tenía cortes profundos en el cuello y la cara hechos con un cuchillo u otro elemento cortante”.
“A mi hijo lo mataron el 28 de junio del año pasado y se hicieron cargo del caso el juez (de Garantías Nº 2, Guillermo) Mércuri y el fiscal Christian Long, pero en ningún momento nos dijeron que a ellos los iban a cambiar”.
A las 9 horas del lunes, día en que se realizó el juicio por jurados, a los familiares de la víctima fatal se les comunicó que el juez técnico del debate iba a ser el doctor Eugenio Casas y el fiscal sería Zaratiegui.
“Por eso fuimos a fiscalía, hablamos con Zaratiegui y nos dijo la verdad: `ni siquiera tuve la oportunidad de ver la causa, que la recibí hace cinco días´. Incluso nos dijo que lo obligaron a tomar la causa y que no estaba de acuerdo con hacerlo”, afirmó el padre del hombre asesinado.
“Por eso la acusación de Zaratiegui fue muy débil. En el juicio explicó que a mi hijo lo habían matado de un fierrazo, pero evidentemente no sabía qué decir porque no había leído la causa. Se notaba que la estaba hojeando ahí mismo (en la sala de audiencias)”, acotó.
Según opinó Mauro Maillet, el representante del Ministerio Público Fiscal debería haber solicitado el aplazamiento del juicio para –dijo-- planificar su estrategia acusatoria de manera adecuada, y así intentar “convencer al jurado” de la culpabilidad de Ullmann.
“El jurado tampoco fue gran cosa; estos tipos de juicios no sirven para nada. El juicio empezó a las 11 horas del lunes y a las 16:30 ya había terminado; el jurado estuvo compuesto por gente que no es oriunda de Bahía Blanca, es decir que no tenía conocimiento del hecho. Deliberó solamente 10 minutos y dictaminó que Ullmann es inocente”, enfatizó.
“Esto fue un asesinato, por eso el jurado tendría que haber deliberado durante bastante más tiempo antes de dar su veredicto. No entiendo cómo 12 personas se pudieron poner de acuerdo tan rápido”, añadió.
En cuanto a las pruebas que incriminarían al causante, el entrevistado aseguró que la policía secuestró la billetera de su hermano en el domicilio de Ullmann.
“En ese momento mi hermano estaba con un amigo, Leopoldo Imanoni, que es el testigo en contra de Ullmann porque vio cuando este sujeto le pegó a mi hermano”, indicó.
“El mismo día del velatorio de mi hermano me llegó un mensaje de un conocido, con los nombres de Ullmann y de las otras personas que estaban con él. Le di esa información al secretario del fiscal Long, pero en ningún momento se ordenaron sus capturas. Son los mismos nombres que el imputado mencionó en el juicio y los acusó, porque dijo que él no participó en el hecho sino que observó”, concluyó el vocero.
Así demostró su disconformidad Mauro Maillet (39 años) respecto del veredicto de inocencia que un jurado popular dictó en favor de Walter Ariel Ullmann (20 años), imputado del homicidio de su hermano Walter Darío Maillet (41 años) cometido en el 2015.
Por estos días la eficacia de esta metodología de enjuiciamiento genera polémica a raíz de las 10 absoluciones que se decretaron en los 13 debates populares desarrollados en Bahía Blanca.
“Todo apuntaba a que el imputado terminara preso porque fue a robarle a mi hermano y lo mató golpeándolo con un fierro que fue a buscar, por eso fue un acto premeditado”, consideró el informante.
“Nos dijeron que en cinco días la causa va a volver a la fiscalía especializada en homicidios. Queremos una copia del expediente completo para viajar a Buenos Aires con esa documentación y entrevistarnos con quien corresponda, inclusive si es posible con la gobernadora María Eugenia Vidal”, expresó Norberto Maillet (67 años), padre del hombre asesinado.
“Acá tiene que aparecer alguien porque a mi hijo lo mataron reventándole la cabeza. Tenía cortes profundos en el cuello y la cara hechos con un cuchillo u otro elemento cortante”.
“A mi hijo lo mataron el 28 de junio del año pasado y se hicieron cargo del caso el juez (de Garantías Nº 2, Guillermo) Mércuri y el fiscal Christian Long, pero en ningún momento nos dijeron que a ellos los iban a cambiar”.
A las 9 horas del lunes, día en que se realizó el juicio por jurados, a los familiares de la víctima fatal se les comunicó que el juez técnico del debate iba a ser el doctor Eugenio Casas y el fiscal sería Zaratiegui.
“Por eso fuimos a fiscalía, hablamos con Zaratiegui y nos dijo la verdad: `ni siquiera tuve la oportunidad de ver la causa, que la recibí hace cinco días´. Incluso nos dijo que lo obligaron a tomar la causa y que no estaba de acuerdo con hacerlo”, afirmó el padre del hombre asesinado.
“Por eso la acusación de Zaratiegui fue muy débil. En el juicio explicó que a mi hijo lo habían matado de un fierrazo, pero evidentemente no sabía qué decir porque no había leído la causa. Se notaba que la estaba hojeando ahí mismo (en la sala de audiencias)”, acotó.
Según opinó Mauro Maillet, el representante del Ministerio Público Fiscal debería haber solicitado el aplazamiento del juicio para –dijo-- planificar su estrategia acusatoria de manera adecuada, y así intentar “convencer al jurado” de la culpabilidad de Ullmann.
“El jurado tampoco fue gran cosa; estos tipos de juicios no sirven para nada. El juicio empezó a las 11 horas del lunes y a las 16:30 ya había terminado; el jurado estuvo compuesto por gente que no es oriunda de Bahía Blanca, es decir que no tenía conocimiento del hecho. Deliberó solamente 10 minutos y dictaminó que Ullmann es inocente”, enfatizó.
“Esto fue un asesinato, por eso el jurado tendría que haber deliberado durante bastante más tiempo antes de dar su veredicto. No entiendo cómo 12 personas se pudieron poner de acuerdo tan rápido”, añadió.
En cuanto a las pruebas que incriminarían al causante, el entrevistado aseguró que la policía secuestró la billetera de su hermano en el domicilio de Ullmann.
“En ese momento mi hermano estaba con un amigo, Leopoldo Imanoni, que es el testigo en contra de Ullmann porque vio cuando este sujeto le pegó a mi hermano”, indicó.
“El mismo día del velatorio de mi hermano me llegó un mensaje de un conocido, con los nombres de Ullmann y de las otras personas que estaban con él. Le di esa información al secretario del fiscal Long, pero en ningún momento se ordenaron sus capturas. Son los mismos nombres que el imputado mencionó en el juicio y los acusó, porque dijo que él no participó en el hecho sino que observó”, concluyó el vocero.
Fuente: LaNueva.com

