Con este triunfo acabó con la sequía de cinco fechas sin ganar.
Fue su segundo triunfo en las últimas diez presentaciones, si se incluyen los encuentros por la Copa Libertadores.
Pero no hubo tiempo para el festejo de Marcelo Gallardo ni para los hinchas de River.
El gesto de la noche en Bahía Blanca fue el del entrenador llevándose las manos a la cabeza cuando, promediando el primer tiempo, Lionel Vangioni pidió el cambio por una lesión muscular (una baja muy importante ante el super clásico con Boca).
El gol de cabeza de Leonardo Pisculichi, a los 21 minutos del segundo tiempo, estableció la diferencia entre el Millonario y el local.
El gol de cabeza de Leonardo Pisculichi, a los 21 minutos del segundo tiempo, estableció la diferencia entre el Millonario y el local.

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