Los días de luna de miel se le acortan al presidente.
"Bueno es que haya ratones,
para que no se sepa quien se come el queso". (Refrán popular).
Macri está casi desesperado porque sus ministros no aciertan con las propuestas que la gente esta esperando desde que lo votaron en el 2015.
Como en la ciencia ficción dos mundos paralelos se mueven en dimensiones diferentes, en una dimensión es el pueblo cansado de los relatos y al borde de la desesperanza y en la otra el mundo de los CEO, de los gerentes que solo ven a través del prisma liberal.
Claro, mientras el trabajador debe yugar a diario y contra todas las contingencias, los libros empresariales suman y restan extrayendo resultados para un negocio rentable sin contemplar lo social.
En este dilema el presidente, que además proviene del riñón empresarial, tiene poco tiempo para decidir a quien privilegia: al pueblo o a los ricos empresarios de las multinacionales y las off shore (que ya aparece otra de los Macri y van?).
Todo el gobierno parece no entender lo que pasa, a pesar de los gritos de Lilita Carrio y del corrimiento de los aliados.
Vidal pega mazasos a la cristalería y ya debe contar con la primer fallecida por sus políticas, eso sí ya se destinaron varios millones para reparar su casa.
La prueba de sus formas de encarar la cosa pública la da Grindetti (Intendente de Lanús y hombre de confianza en las finanzas de Mauri), sociedades non santas para negocios inconfesables, siempre a favor de sus bolsillos.
Continúa el capitalismo de amigos y llenar los cargos públicos (los más altos no los de mayordomía) de familiares, poco cambió respecto del gobierno de Cristina y sus muchachos revolucionarios de cotillón.
La unidad de la CGT, que deviene obligada, mostrará la verdadera cara de la situación, por lo menos eso indican los gremiales más cercanos a Hugo Moyano, timonel de la tormenta desatada por esta economía (heredada y generada).
La crisis no es como la quieren pintar algunos funcionarios, la inflación sigue viento en popa y los salarios están apisonados bajo el slogan “cambiemos”.
Editorial: Dr. Mario Buono.


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