El hijo del fallecido también fue baleado.
Una entradera perpetrada por tres delincuentes en la localidad bonaerense de Villa Adelina culminó cuando el dueño de la casa que intentaban asaltar, de 58 años, terminó muerto de un balazo, en tanto que su hijo, de 19, recibió un disparo y debió ser internado.
El hecho comenzó cuando tres delincuentes a bordo de una camioneta sorprendieron a la víctima fatal alrededor de las 21.30horas de este miércoles a un hombre que llegaba a su casa, ubicada en la calle Martina Céspedes, la intersección con Amancio Alcorta, acompañado de su hijo.
En un momento de descuido por parte de los habitantes de la vivienda, los criminales se acercaron a sus víctimas con la intención de robarles.
El dueño de la casa advirtió esta movida y cerró el portón de entrada como medida precautoria.
Pero, en lugar de retroceder o emitir amenaza alguna, los ladrones lo ultimaron con un arma de fuego e hirieron a su hijo, que debió ser internado en el hospital de Boulogne.
Según informaron diversos canales de noticias, los delincuentes habrían disparado seis u ocho veces contra el joven y su padre, que se desempeñaba como empleado municipal de San Isidro.
Tanto el intendente de esa localidad, Gustavo Posse y el jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Hugo Matzkin se hicieron presentes en el lugar.
Una entradera perpetrada por tres delincuentes en la localidad bonaerense de Villa Adelina culminó cuando el dueño de la casa que intentaban asaltar, de 58 años, terminó muerto de un balazo, en tanto que su hijo, de 19, recibió un disparo y debió ser internado.
El hecho comenzó cuando tres delincuentes a bordo de una camioneta sorprendieron a la víctima fatal alrededor de las 21.30horas de este miércoles a un hombre que llegaba a su casa, ubicada en la calle Martina Céspedes, la intersección con Amancio Alcorta, acompañado de su hijo.
En un momento de descuido por parte de los habitantes de la vivienda, los criminales se acercaron a sus víctimas con la intención de robarles.
El dueño de la casa advirtió esta movida y cerró el portón de entrada como medida precautoria.
Pero, en lugar de retroceder o emitir amenaza alguna, los ladrones lo ultimaron con un arma de fuego e hirieron a su hijo, que debió ser internado en el hospital de Boulogne.
Según informaron diversos canales de noticias, los delincuentes habrían disparado seis u ocho veces contra el joven y su padre, que se desempeñaba como empleado municipal de San Isidro.
Tanto el intendente de esa localidad, Gustavo Posse y el jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Hugo Matzkin se hicieron presentes en el lugar.


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