La marcha del silencio se convirtió en la marcha de los paraguas.
Algunas cifras hablan de mas de 400.000 personas y la marcha del silencio se replicó en cada plaza del país.
Muchos participaron bajo una intensa lluvia de la marcha del silencio #18F, al cumplirse un mes de la muerte del funcionario judicial y en reclamo del esclarecimiento del hecho.
Los numerosos participantes se congregaron minutos después de las 17 frente al Congreso y se movilizaron desde Plaza Lorea, por Avenida de Mayo, hasta llegar a Plaza de Mayo, junto a la madre del fiscal, Sara Ganfurkel, la ex esposa, Sandra Arroyo Salgado, y sus hijas Iara y Kala.
Con banderas argentinas y carteles con fotos y frases en recuerdo al fiscal, los manifestantes se juntaron frente a la sede de la Unidad Especial de Investigación AMIA, ubicada en Hipólito Yrigoyen 460.
Al llegar a ese edificio, donde Nisman tenía su fiscalía, el dirigente moyanista y secretario general del gremio de judiciales, Julio Piumato, se dirigió a la multitud para concretar un minuto de silencio a modo de homenaje, que fue seguido de un aplauso y la entonación del Himno Nacional, para luego desconcentrar pasadas las 20:15 horas.
Algunas cifras hablan de mas de 400.000 personas y la marcha del silencio se replicó en cada plaza del país.
Muchos participaron bajo una intensa lluvia de la marcha del silencio #18F, al cumplirse un mes de la muerte del funcionario judicial y en reclamo del esclarecimiento del hecho.
Los numerosos participantes se congregaron minutos después de las 17 frente al Congreso y se movilizaron desde Plaza Lorea, por Avenida de Mayo, hasta llegar a Plaza de Mayo, junto a la madre del fiscal, Sara Ganfurkel, la ex esposa, Sandra Arroyo Salgado, y sus hijas Iara y Kala.
Con banderas argentinas y carteles con fotos y frases en recuerdo al fiscal, los manifestantes se juntaron frente a la sede de la Unidad Especial de Investigación AMIA, ubicada en Hipólito Yrigoyen 460.
Al llegar a ese edificio, donde Nisman tenía su fiscalía, el dirigente moyanista y secretario general del gremio de judiciales, Julio Piumato, se dirigió a la multitud para concretar un minuto de silencio a modo de homenaje, que fue seguido de un aplauso y la entonación del Himno Nacional, para luego desconcentrar pasadas las 20:15 horas.
La fuerte lluvia le dio un toque diferente a la gente que se quedó igual y esa postal enmarcó las fotos que recorrieron el mundo.
No fue una marcha mas, fue una marcha donde se pidió, basta de corrupción, basta de divisiones y por sobre todo "justicia".
No hubo ni carteles ni ese insulto "destituyente" hacia la presidente o el gobierno.
Lo del #18F marcó agenda. Fue una marcha política pero no partidaria.
Se puede ser "opositor o oficialista", pero no se puede ser indiferente.
El mensaje fue mas profundo, el mensaje fue para todo el arco político a lo largo y ancho del país.
Cobertura para "CNS", Daniel W Mercado.





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