El joven apareció muerto luego con una toalla en su cuello pero su familia cree que lo asesinaron.
Varias veces gritó "auxilio" Alan González en la madrugada del 21 de enero, desde el interior de una celda de aislamiento en la cárcel de Ezeiza.
Varias veces gritó "auxilio" Alan González en la madrugada del 21 de enero, desde el interior de una celda de aislamiento en la cárcel de Ezeiza.
"Jodete por pelotudo", fue la respuesta, seca y desinteresada, que recibió por parte de un efectivo penitenciario.
Antes, el joven de 25 años había sido retirado de su celda por una trifulca con compañeros, y mientras era llevado los guardias lo golpearon con salvajismo, provocándole heridas en todo el cuerpo.
Al cabo de un rato, apareció muerto con una toalla que le rodeaba el cuello.
La familia y la justicia sospechan que el muchacho falleció por la violencia de los uniformados, que para cubrir el homicidio simularon una escena de suicidio.
La familia y la justicia sospechan que el muchacho falleció por la violencia de los uniformados, que para cubrir el homicidio simularon una escena de suicidio.
Leonardo Trimani, primo del joven fallecido, explicó a DIARIO POPULAR que "la causa en un principio fue por averiguación causales de muerte, pero ahora pasó a muerte dudosa, porque nadie cree que Alan pudo haberse suicidado, menos aún cuando sus compañeros escucharon como pidió auxilio varias veces, sobre todo porque tenía una herida terrible en el cráneo que le habían provocado a patadas los guardias".
Alan tenía fecha de salida del penal de Ezeiza el 5 mayo, en el marco de una condena por robo, agravado por encubrimiento, ya que se negó a delatar a dos jóvenes que habían participado de un asalto en junio de 2013.
"Toda su familia lo estaba apoyando para que saliera adelante.
El estaba bien, con muchas ilusiones, quería trabajar. Por todo eso sabíamos que era imposible que se hubiera suicidado.
Y después empezaron a surgir las pruebas de la autopsia y el relato de los compañeros, que escucharon sus gritos", contó el familiar del joven fallecido.
La Procuración Penitenciaria de la Nación viene trabajando en el caso, acompañando a la familia, y en las últimas horas presentó un escrito para que se realice una segunda autopsia, mucho más detallada y rigurosa que la primera.
La Procuración Penitenciaria de la Nación viene trabajando en el caso, acompañando a la familia, y en las últimas horas presentó un escrito para que se realice una segunda autopsia, mucho más detallada y rigurosa que la primera.
Es que en el expediente, al observar las fotografías del cadáver de Alan, constan heridas en el tabique nasal y en la espalda, que extrañamente no fueron incluídas en el detalle realizado por los médicos forenses.


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