"Llora sin parar", cuentan los miembros de LAGA, la organización que lo rescató de los traficantes en Camerún.
El hallazgo de 7 cabezas y 30 patas de chimpancé junto a un bebé de chimpancé, todavía con vida, tuvo lugar durante una redada contra traficantes de animales en Camerún.
Ese fue el impactante momento que vivieron los miembros de una organización de rescate animal cuando encontraron a un chimpancé bebé acurrucado en el suelo entre los restos mutilados de su familia.
El hallazgo de 7 cabezas y 30 patas de chimpancé junto a un bebé de chimpancé, todavía con vida, tuvo lugar durante una redada contra traficantes de animales en Camerún.
Ese fue el impactante momento que vivieron los miembros de una organización de rescate animal cuando encontraron a un chimpancé bebé acurrucado en el suelo entre los restos mutilados de su familia.
Miembros de la organización LAGA detuvieron a dos hombres, quienes se cree que querían intentar cruzar la frontera con los restos de los monos y el mono bebé.
"Fuentes cercanas al caso aseguraron que los dos traficantes habían estado suministrando decenas de cabezas de chimpancés para transportarlas a Nigeria.
"Fuentes cercanas al caso aseguraron que los dos traficantes habían estado suministrando decenas de cabezas de chimpancés para transportarlas a Nigeria.
Todo lo que necesitan es que el cliente haga los pedidos antes de que se realice la caza furtiva y así proporcionarle las piezas que pide".
Según sus rescatadores, "el bebé llora sin parar cuando se le acercan los humanos".
Los ojos grandes y llenos de miedo e incertidumbre de este pequeño chimpancé son sólo una mínima muestra del horror del tráfico de especies, un negocio ilegal que comparte lugar con el imperio de la droga por estar entre las cinco mafias que más dinero manejan en todo el mundo.
Con estas imagines la pregunta sería: ¿Estamos perdidos como raza humana?, ¿Por qué tanta crueldad?.



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