Se trata de la Clínica de Nuestra Señora de la Dulce Espera, centro de salud
acusado por la muerte de al menos 5 bebés en los últimos tiempos.
Un grupo de vecinos busca hacer patente su reclamo para que cierre la Clínica de Nuestra Señora de la Dulce Espera de la localidad de Sarandí a causa de una serie de irregularidades que desembocaron en la muerte de algunos de sus pacientes.
“No está en condiciones sanitarias como para un centro de salud. Además, quienes manejan la Clínica lo hacen solo con ánimos de lucro.
Tiran residuos patógenos en la vereda y se sacan los problemas de encima así como si nada. Y lo peor, es que hay abandono de pacientes.
Ya hay muchos muertos y muchos casos que buscaron tapar”, señaló a LA TERCERA Antonela Abalo, madre de Noah de 2 meses muerto en el último mes de junio por un cuadro de bronquiolitis complicado por un virus del tipo inter hospitalario.
“El lugar no está en condiciones y el personal no cumple con medidas de higiene y deja mucho que desear. Principalmente buscamos justicia. No queremos que los que nos pasó le pase a nadie más.
La cuestión es que a la Clínica Nuestra Señora sigue entrando gente. Es increíble cómo matan ahí”.
A Noah lo habían traído para atenderse por la obra social por una bronquiolitis que, con el correr de los días de internación derivó en una fuerte neumonía. “Esa complicación desembocó en una displasia (agrietamiento de los pulmones).
No tenía suficiente oxígeno y al mismo tiempo le agarró un virus que fue comiendo el pulmón (nunca se lo detectaron, pero siempre había sospecha) cuando descubren de casualidad la condición de mi bebé, él ya estaba en estado crítico”, indicó Antonela, y puso en duda el conocimiento y experiencia del personal que allí atendía, ya que “quien lo descubrió no era una pediatra, sino que era una residente que estaba aprendiendo con él”.
Seguidamente, los profesionales a cargo -los doctores Gabriela Brook y Néstor Ñique- aconsejaron el traslado del bebé a lugar de alta complejidad.
“Yo ya había querido sacarlo en dos oportunidades para que sea atendido en otro lugar, pero la jefa de Neo –Book- me decía que no era necesario y que acá iba a estar bien.”
Pero al ver que la situación no mejoraba para Noah, la madre comienza a solicitar el traslado al capitalino Hospital Español. “La señora Brook y el señor Ñique hicieron hasta lo imposible para que no saque a mi bebé de ahí, de llegar hasta el punto de mentirme y hacerme creer que él estaba bien cambiándole el saturómetro que en realidad estaba conectado a otro bebé que indicaba una saturación pulmonar óptima de 98 por ciento, pero en realidad a Noah no le funcionaban los pulmones”.
Según la madre, los encargados de la Clínica de Sarandí “mintieron” porque desde el Español “no esperaban un paciente de alta complejidad en grave estado, sino que esperaban a alguien que supuestamente ingresó por Guardia”.
Noah falleció el 10 de junio y su mamá dijo a este medio que los médicos del Hospital Español “se imaginaron y hasta se desesperaron”.
“El médico de la guardia dijo que no podía creer lo que hicieron y que a él también le habían mentido. Dijo que iba a redactar un parte. Su declaración completa figura en la causa de nuestra denuncia que está radicada en el Polo Judicial de Avellaneda.”
Por estas irregularidades se señala a la propietaria del lugar, a la obstetra Sandra Panizza como máxima responsable.
Otros casos:
De acuerdo a lo manifestado a este medio, la Clínica de Nuestra Señora de la Dulce Espera, de la calle General Ferré 521, acumula infinidad de denuncias por “mala praxis” y de “abandono de paciente”. Estos casos se dieron a conocer a través del grupo de Facebook donde, según Antonela, “aparecen todos los días nuevas denuncias” y habla de al menos 5 muertes en los últimos tiempos.
Fue así que luego del caso de Noah, se conoció el de Marina Micaela González, a quien su mamá, Soledad Cabrera, dio a luz prematuramente por cesárea en octubre del año pasado en la Clínica Nuestra Señora de la Dulce Espera y a fin de mes la beba muere por cusas dudosas.
La criatura fallece al no detectar a tiempo una anomalía en el intestino. “Cuando se dan cuenta programan una intervención para un jueves, pero Marina fallece el jueves”, indicó Cabrera.
Luego se supo de Ana Paula, beba de pocos meses que, según sus padres, “falleció a raíz del desacertado tratamiento que le dieron en esa clínica y por las irregularidades que constatamos mientras estaba viva e internada”.
“Son muchos los casos que se van conociendo. Casi todos los días se descubre algo nuevo. Testimonios de padres quienes perdieron a sus hijos allí por mala praxis, o personas que lograron `sobrevivir´ a la Clínica.
Hay un montón de gente que se está animando a dar a conocer sus casos y continuaremos hasta que se haga justicia”.
Promesa del HCD:
Los padres buscaron motivar un pedido de informes con respeto a la responsabilidad del estado en permitir el funcionamiento de un centro de salud que acumuló reiteradas denuncias y, en sesión ordinaria, la edila oficialista Verónica Juárez buscó ingresar la solicitud dando voz en el recinto a los padres de Noah.
Finalmente el presidente del Cuerpo Deliberativo, Hugo Dino Barrueco, conversó con la edila y con los manifestantes y solicitó un escrito para dirigencia tramites ante el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires y que desde allí se tomen cartas en el asunto.
“Sólo Juárez me ofreció ayuda. Ella presentó nuestro caso en el Concejo pero fue como que se sabía que ahí, en la Clínica, había irregularidades ella presenta mi caso, se vota a favor. Pero por más que tengamos la promesa de Barrueco de buscar que Salud interviniera, aún hoy no tenemos respuesta”, dijo Antonela Abalo.
Fuga de gremios:
De acuerdo a lo informado, durante varios años la Clínica de Sarandí ocupó un lugar en las cartillas como centro de consulta para los afiliados, pero debido a las reiteradas denuncias, OSECAC (Comercio) la retiró del mapa de atención.
Además, la semana pasada se supo que MUTRAMA (Municipales de Avellaneda) también borró este centro de los lugares con convenio para sus beneficiarios sindicales.
Un grupo de vecinos busca hacer patente su reclamo para que cierre la Clínica de Nuestra Señora de la Dulce Espera de la localidad de Sarandí a causa de una serie de irregularidades que desembocaron en la muerte de algunos de sus pacientes.
“No está en condiciones sanitarias como para un centro de salud. Además, quienes manejan la Clínica lo hacen solo con ánimos de lucro.
Tiran residuos patógenos en la vereda y se sacan los problemas de encima así como si nada. Y lo peor, es que hay abandono de pacientes.
Ya hay muchos muertos y muchos casos que buscaron tapar”, señaló a LA TERCERA Antonela Abalo, madre de Noah de 2 meses muerto en el último mes de junio por un cuadro de bronquiolitis complicado por un virus del tipo inter hospitalario.
“El lugar no está en condiciones y el personal no cumple con medidas de higiene y deja mucho que desear. Principalmente buscamos justicia. No queremos que los que nos pasó le pase a nadie más.
La cuestión es que a la Clínica Nuestra Señora sigue entrando gente. Es increíble cómo matan ahí”.
A Noah lo habían traído para atenderse por la obra social por una bronquiolitis que, con el correr de los días de internación derivó en una fuerte neumonía. “Esa complicación desembocó en una displasia (agrietamiento de los pulmones).
No tenía suficiente oxígeno y al mismo tiempo le agarró un virus que fue comiendo el pulmón (nunca se lo detectaron, pero siempre había sospecha) cuando descubren de casualidad la condición de mi bebé, él ya estaba en estado crítico”, indicó Antonela, y puso en duda el conocimiento y experiencia del personal que allí atendía, ya que “quien lo descubrió no era una pediatra, sino que era una residente que estaba aprendiendo con él”.
Seguidamente, los profesionales a cargo -los doctores Gabriela Brook y Néstor Ñique- aconsejaron el traslado del bebé a lugar de alta complejidad.
“Yo ya había querido sacarlo en dos oportunidades para que sea atendido en otro lugar, pero la jefa de Neo –Book- me decía que no era necesario y que acá iba a estar bien.”
Pero al ver que la situación no mejoraba para Noah, la madre comienza a solicitar el traslado al capitalino Hospital Español. “La señora Brook y el señor Ñique hicieron hasta lo imposible para que no saque a mi bebé de ahí, de llegar hasta el punto de mentirme y hacerme creer que él estaba bien cambiándole el saturómetro que en realidad estaba conectado a otro bebé que indicaba una saturación pulmonar óptima de 98 por ciento, pero en realidad a Noah no le funcionaban los pulmones”.
Según la madre, los encargados de la Clínica de Sarandí “mintieron” porque desde el Español “no esperaban un paciente de alta complejidad en grave estado, sino que esperaban a alguien que supuestamente ingresó por Guardia”.
Noah falleció el 10 de junio y su mamá dijo a este medio que los médicos del Hospital Español “se imaginaron y hasta se desesperaron”.
“El médico de la guardia dijo que no podía creer lo que hicieron y que a él también le habían mentido. Dijo que iba a redactar un parte. Su declaración completa figura en la causa de nuestra denuncia que está radicada en el Polo Judicial de Avellaneda.”
Por estas irregularidades se señala a la propietaria del lugar, a la obstetra Sandra Panizza como máxima responsable.
Otros casos:
De acuerdo a lo manifestado a este medio, la Clínica de Nuestra Señora de la Dulce Espera, de la calle General Ferré 521, acumula infinidad de denuncias por “mala praxis” y de “abandono de paciente”. Estos casos se dieron a conocer a través del grupo de Facebook donde, según Antonela, “aparecen todos los días nuevas denuncias” y habla de al menos 5 muertes en los últimos tiempos.
Fue así que luego del caso de Noah, se conoció el de Marina Micaela González, a quien su mamá, Soledad Cabrera, dio a luz prematuramente por cesárea en octubre del año pasado en la Clínica Nuestra Señora de la Dulce Espera y a fin de mes la beba muere por cusas dudosas.
La criatura fallece al no detectar a tiempo una anomalía en el intestino. “Cuando se dan cuenta programan una intervención para un jueves, pero Marina fallece el jueves”, indicó Cabrera.
Luego se supo de Ana Paula, beba de pocos meses que, según sus padres, “falleció a raíz del desacertado tratamiento que le dieron en esa clínica y por las irregularidades que constatamos mientras estaba viva e internada”.
“Son muchos los casos que se van conociendo. Casi todos los días se descubre algo nuevo. Testimonios de padres quienes perdieron a sus hijos allí por mala praxis, o personas que lograron `sobrevivir´ a la Clínica.
Hay un montón de gente que se está animando a dar a conocer sus casos y continuaremos hasta que se haga justicia”.
Promesa del HCD:
Los padres buscaron motivar un pedido de informes con respeto a la responsabilidad del estado en permitir el funcionamiento de un centro de salud que acumuló reiteradas denuncias y, en sesión ordinaria, la edila oficialista Verónica Juárez buscó ingresar la solicitud dando voz en el recinto a los padres de Noah.
Finalmente el presidente del Cuerpo Deliberativo, Hugo Dino Barrueco, conversó con la edila y con los manifestantes y solicitó un escrito para dirigencia tramites ante el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires y que desde allí se tomen cartas en el asunto.
“Sólo Juárez me ofreció ayuda. Ella presentó nuestro caso en el Concejo pero fue como que se sabía que ahí, en la Clínica, había irregularidades ella presenta mi caso, se vota a favor. Pero por más que tengamos la promesa de Barrueco de buscar que Salud interviniera, aún hoy no tenemos respuesta”, dijo Antonela Abalo.
Fuga de gremios:
De acuerdo a lo informado, durante varios años la Clínica de Sarandí ocupó un lugar en las cartillas como centro de consulta para los afiliados, pero debido a las reiteradas denuncias, OSECAC (Comercio) la retiró del mapa de atención.
Además, la semana pasada se supo que MUTRAMA (Municipales de Avellaneda) también borró este centro de los lugares con convenio para sus beneficiarios sindicales.

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