Las autoridades aseguran que el Río empezó a retroceder, pero la crecida afectó a mil personas. Hay alrededor de 100 evacuados.
Luego del temporal que azotó a la Provincia el lunes pasado, en Luján se
vivieron momentos de desesperación por la crecida del río, algo que recordó a la
brutal inundación que sufrió la ciudad dos años atrás. Después de alcanzar su
segundo pico de crecida, el agua comienza a retroceder muy de a poco.
Lo cierto que luego de cuatro días el agua aún no bajó del todo. En la madrugada del jueves, subió seis centímetros y avanzó principalmente sobre la localidad de Olivera, donde los Bomberos Voluntarios trabajan para colaborar con los afectados, según publica el diario local El Civismo.
Según las estimaciones del comité de Protección y Defensa de la Comunidad, estimaron que hay más de 1.000 personas afectadas y 100 evacuadas. Entre ellas, la mayoría son autoevacuados que pudieron trasladarse por sus propios medios a casa de familiares o allegados ante el ingreso del agua en sus casas.
A todo esto, los especialistas explicaron que la nueva crecida "se debe al comportamiento en la zona alta de la cuenca. Está bajando todavía agua de Suipacha. Esta sería la última etapa de crecida. Todavía están escurriendo agua de los campos porque en esa zona llovió mucho también".
Solamente en el Polideportivo Municipal, hay 63 evacuados (14 familias). Otros están alojados en el CIC del barrio San Fermín, mientras que en Olivera más de 30 personas están evacuadas.
"Estimamos que la crecida de río no será inferior a los 4 metros, lo que implicará que el agua llegará al casco histórico y las zonas más bajas de la ciudad. El río empieza a expandirse. No crece tanto de altura, pero si se empieza a expandir y empieza a salir a las calles. Cuando tenemos 4 metros, la crecida ya es importante. Hay que esperar porque estas horas son decisivas, cuando bajan las aguas de río arriba. Todo depende del clima", había reconocido el suboficial de Bomberos, Muaricio Cerrutti.
Lo cierto que luego de cuatro días el agua aún no bajó del todo. En la madrugada del jueves, subió seis centímetros y avanzó principalmente sobre la localidad de Olivera, donde los Bomberos Voluntarios trabajan para colaborar con los afectados, según publica el diario local El Civismo.
Según las estimaciones del comité de Protección y Defensa de la Comunidad, estimaron que hay más de 1.000 personas afectadas y 100 evacuadas. Entre ellas, la mayoría son autoevacuados que pudieron trasladarse por sus propios medios a casa de familiares o allegados ante el ingreso del agua en sus casas.
A todo esto, los especialistas explicaron que la nueva crecida "se debe al comportamiento en la zona alta de la cuenca. Está bajando todavía agua de Suipacha. Esta sería la última etapa de crecida. Todavía están escurriendo agua de los campos porque en esa zona llovió mucho también".
Solamente en el Polideportivo Municipal, hay 63 evacuados (14 familias). Otros están alojados en el CIC del barrio San Fermín, mientras que en Olivera más de 30 personas están evacuadas.
"Estimamos que la crecida de río no será inferior a los 4 metros, lo que implicará que el agua llegará al casco histórico y las zonas más bajas de la ciudad. El río empieza a expandirse. No crece tanto de altura, pero si se empieza a expandir y empieza a salir a las calles. Cuando tenemos 4 metros, la crecida ya es importante. Hay que esperar porque estas horas son decisivas, cuando bajan las aguas de río arriba. Todo depende del clima", había reconocido el suboficial de Bomberos, Muaricio Cerrutti.


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