El vicepresidente del Mercado Central, Alberto Samid,
criticó sin pelos en la lengua la movilización realizada días atrás en las
puertas de la Cámara de Comercio de Cañuelas:
Es de locos. Hay que vender barato y listo. ¿Qué quieren? ¿Que yo cierre por
vender más barato? Hay que preguntarle a la gente si está conforme con lo que
ofrece en el Mercado”.
Días atrás un grupo de comerciantes se juntó en la vereda de la Cámara.
Días atrás un grupo de comerciantes se juntó en la vereda de la Cámara.
Se manifestaron preocupados por la apertura del Mercado
Central sobre la Ruta 205 y por la posible disminución de sus ventas.
Además,
manifestaron sus dudas respecto a la legalidad de la habilitación otorgada a
Samid. “Está todo bien” respondió el empresario matancero, sin más precisiones.
Durante el diálogo con este semanario adelantó que junto al mercado actual está construyendo “un depósito” a pasos acelerados.
Durante el diálogo con este semanario adelantó que junto al mercado actual está construyendo “un depósito” a pasos acelerados.
“Todo esto que
estamos haciendo acá es para que se bajen los precios. De ese modo la gente
volverá a los negocios, de los que algunos ahora se quejan”.
Además aclaró que no tiene nada que ver con el desalojo de la gente que vivía en un predio vecino (Villa Enriqueta).
Además aclaró que no tiene nada que ver con el desalojo de la gente que vivía en un predio vecino (Villa Enriqueta).
“En eso está un muchacho que tiene una agencia
de autos. No sé por qué me preguntan a mí. Tengo comentarios que quieren hacer
un restaurante campestre”.
Samid, que fue diputado provincial en 1987, asesor presidencial en 1991 y precandidato a intendente de La Matanza, asegura que no aspira a ser intendente de Cañuelas.
“Eso ya pasó. Fue cosa de la juventud. Una historia terminada. Ya tengo dos Cristos. Son 66 años.
Samid, que fue diputado provincial en 1987, asesor presidencial en 1991 y precandidato a intendente de La Matanza, asegura que no aspira a ser intendente de Cañuelas.
“Eso ya pasó. Fue cosa de la juventud. Una historia terminada. Ya tengo dos Cristos. Son 66 años.
Lo único
que me interesa es que la gente pueda comer. Están vendiendo a 60 pesos la
lechuga, el durazno a 50.
Lo que me queda de vida es para demostrar que hay otro
camino y que no es lo que demuestran los supermercados.
Hace dos años que lo
venía gritando y el gobernador Scioli me dio la oportunidad de demostrarlo.
Tengo 55 años de experiencia y conozco a todos los productores del país, que
están enojados con los hipermercados y ellos quieren venderle al consumidor
final porque están cansados de que los embromen”.
Fuente:El Ciudadano de Cañuelas.

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